La deslumbrante ciudad de Budapest ha acogido al Gran Premio de Hungria desde 1986, fecha en la que el pais aun era parte del telon de acero. La carrera es una delicia para los equipos, que pasan unos dias en una ciudad llena de vida en la que, ademas, el tiempo suele acompañar.
Hungaroring es uno de los circuitos mas lentos del campeonato. Su trazado sinuoso y con curvas lentas lo convierte en un desfile continuo de banderas. Por lo general, las lineas de carrera presentan un aspecto polvoriento hasta el sabado, e incluso entonces se necesitan niveles muy altos de adherencia earodinamica para no perder potencia en las curvas. Adelantar es tan complicado, que los puestos de clasificacion resultan decisivos, aunque cabe la posibilidad (muy arriesgada) de adelantar en el punto de frenado de la primera curva.
El circuito esta enclavado en un anfiteatro natural, y la vista es espectacular. Como el paddock de F1 se encuentra en un lugar privilegiado, los miembros del equipo pueden ver la mayor parte de la pista desde las autocaravanas, lo cual supone una gran mejora si pensamos que normalmente ven las carreras por television y desde los garajes.